Tubería en la pared
La fuga está dentro de un muro. El daño aparece en el yeso, en el zócalo y en el piso cercano. El técnico abre lo mínimo y mide la altura que alcanzó el agua.
Cerramos el agua, buscamos la fuente dentro de la pared y medimos el daño antes de secar. Llamadas atendidas 24/7.
Lo más rápido: llame al (833) 490-5225. O envíe esto y le llamamos.
Una tubería rota dentro de la casa suelta agua limpia al principio, y cada hora que pasa sin cortar el suministro aumenta el daño en el piso, la base y el yeso. El servicio corta el paso de agua, identifica la fuente, mide la humedad detrás de la pared y deja el cuarto listo para el secado. La reparación de la tubería la hace un plomero; nuestro trabajo es el agua, la estructura y el registro.
La tubería rota no hace ruido de catástrofe. A veces es un goteo que dura días, una mancha que crece lentamente en un muro o un piso que se hincha en una esquina. Otras veces es un chorro que llena el cuarto en una tarde. En los dos casos el agua sigue el mismo camino: baja por la pared, se mete debajo del piso y se queda en la base hasta que alguien la mide.
En una casa, las tuberías de agua fría y caliente corren por dentro de los muros, bajo los pisos y detrás de los gabinetes. Eso significa que la fuga suele estar lejos del lugar donde aparece el daño. Una mancha en el techo de la cocina puede venir de un tubo que pasa por el cuarto de arriba, y una mancha en el zócalo del baño puede venir de un tubo que está en el cuarto de al lado.
El servicio empieza por cortar el agua y termina con una medición que dice hasta dónde llegó. Entre esos dos momentos está la búsqueda de la fuente, que se hace con cuidado, para no abrir más muro del necesario.
Por la lectura del medidor, la humedad que cambia y la mancha que crece o no.
Una fuga activa sigue soltando agua y la humedad cambia de un día a otro. Una fuga vieja dejó su huella, pero ya no sigue. Para saber cuál es cuál, el técnico cierra el agua, espera y mide. Si la lectura en la pared sube o la mancha se extiende, la fuga está activa y debe repararse antes de secar.
Esta distinción importa para el reclamo y para la reparación. Una fuga vieja que no se reparó puede tener un tratamiento distinto, y el técnico debe dejar la diferencia escrita con fotos y lecturas.
Se miden por dentro, y el yeso que tuvo agua se retira según la lectura, no según la mancha.
El yeso que tuvo agua se hincha, se pone blando y se separa del listón. A veces la mancha es pequeña, pero la humedad detrás del yeso es grande. Por eso el técnico no decide por la mancha, sino por la lectura interior, y retira el yeso en la altura que la lectura indica.
El aislamiento de la pared retiene agua durante mucho tiempo. Si tiene agua, se retira, porque no se puede secar bien sin dejar el hueco abierto durante días. La decisión se toma con fotos, lecturas y una nota de la altura del corte.
Avisar al dueño o al administrador por escrito y dejar el registro con fotos y lecturas.
En algunos casos, la tubería que tiene la fuga pertenece a la casa vecina, al edificio o a la red de la calle. En ese caso, el técnico no puede repararla, pero sí puede dejar el registro de dónde está el agua y cuánto ha afectado a su casa. Avise por escrito a quien corresponde y guarde la respuesta.
Si la fuga viene de la red pública, la queja o el aviso se presenta a la autoridad local que mantiene esa red. El técnico le entrega el registro con fotos y lecturas para que lo presente.
No pegar cinta, no tapar con yeso nuevo y no abrir más muro del necesario.
Tapar una fuga con yeso o con cinta, antes de medir, deja la humedad dentro de la pared y oculta el daño. Si después aparece moho, la prueba del origen se pierde. Tampoco conviene abrir grandes agujeros para buscar la fuga. Un agujero grande deja la estructura expuesta y dificulta el trabajo de secado.
Espere a la medición. Si la fuente ya está cerrada y el técnico la encontró, el cierre del muro se hace con material que se pueda reparar, y solo después de que la lectura interior esté en el nivel normal.
No toque los enchufes ni los aparatos cerca del agua de una fuga. Si el agua llega a un tablero, corte la corriente general si puede hacerlo sin pisar agua.
Se cierra la llave de paso general de la casa. Si no se sabe dónde está, se cierra desde el medidor o desde la calle. Mientras tanto, se revisa que el agua deje de salir.
Con el agua cerrada, se usa un medidor de humedad para revisar las paredes y el piso. Si el medidor sigue girando, la fuga está activa; si no, la fuga puede haber sido pequeña o estar fuera de la casa.
Si la fuente está detrás de un muro, se abre una pequeña zona para ver la tubería. Se fotografía antes y después, y se avisa a la familia el tamaño de la apertura.
Se toman lecturas en el muro, el piso y el aire del cuarto, en los puntos donde el agua llegó. Esas lecturas se anotan por cuarto y sirven para decidir qué se seca y qué se retira.
El plan indica el secado y el retiro de material. La reparación de la tubería queda en manos de un plomero, y el técnico deja por escrito la ubicación de la fuga para que el plomero la reciba.
La fuga está dentro de un muro. El daño aparece en el yeso, en el zócalo y en el piso cercano. El técnico abre lo mínimo y mide la altura que alcanzó el agua.
La fuga corre debajo de la losa o del piso de madera. El daño aparece como un piso que se hincha. Se mide la base y el espacio debajo, si es accesible.
Una conexión debajo del lavabo o del fregadero gotea dentro del gabinete. El daño se concentra en la base del mueble y en el zócalo de detrás. Se fotografía el mueble antes de desarmarlo.
Si es una emergencia, llame ahora. Si tuberías rotas y fugas no es urgente, envíe el formulario y le llamamos.
En muchas casas, una fuga se detecta primero por el recibo de agua o por una mancha, y el técnico revisa primero el punto de la mancha y después la ruta de la tubería.
Si la casa tiene el medidor en la calle, el técnico puede cerrar el agua desde ahí, mientras se localiza la llave general dentro de la casa.
Encontramos la fuga que sigue mojando la casa con el medidor y lecturas, y dejamos marcada la zona para el plomero. Llamadas 24/7.
Medimos la humedad de la madera, el yeso y la base hasta que la casa vuelve a una lectura normal. Llamadas atendidas 24/7.
Un calentador que pierde suelta agua caliente en poco tiempo. Cortamos el suministro, medimos el cuarto y secamos. Llamadas 24/7.
Un plafón mojado puede ceder. Aseguramos la zona, medimos el centro del yeso y secamos lo que se puede conservar. Llamadas 24/7.
¿No sabe si lo cubrimos? Consulte su código postal.
Cuando una tubería se rompe o un calentador de agua empieza a perder, la primera hora decide cuánto daño llega a la estructura.
Sí. Cierre la llave de paso general de la casa, o la llave del medidor si no encuentra la general. Después llame a la línea.
Un plomero. El técnico de restauración seca la casa y deja por escrito la ubicación de la fuga para el plomero.
Porque la fuga está dentro de la pared. Se abre lo mínimo para encontrarla y se mide antes de cerrar.