Inundación de huracán
Es la que sube durante horas y deja lodo en todas las superficies. El técnico entra cuando el acceso es seguro, y prioriza las casas con personas adentro o con agua que sigue subiendo.
Cuando el agua de una tormenta entra a la casa, medimos cuarto por cuarto y empezamos por la seguridad. Llamadas atendidas 24/7.
Lo más rápido: llame al (833) 490-5225. O envíe esto y le llamamos.
Una inundación por lluvia o huracán es el agua que sube desde la calle, el terreno o un arroyo y entra a la casa. En Selma la historia reciente incluye el huracán Matthew, en octubre de 2016, con más de 200 personas rescatadas en el condado de Johnston, y el huracán Florence, en septiembre de 2018, con rescates en un complejo de apartamentos del pueblo. Este servicio extrae el agua, mide la estructura y seca cada cuarto antes de que el daño se vuelva permanente.
Una inundación es distinta de una fuga. Una fuga sale de dentro de la casa y se detiene cuando se cierra una llave. Una inundación entra desde afuera, y no se detiene hasta que el agua de la calle baja o hasta que se tapa el punto por donde entra. Mientras tanto, el agua trae lodo, restos, aceite de los coches y, en algunos casos, agua de drenaje. Esa mezcla cambia lo que se puede salvar y lo que debe salir.
El huracán Matthew, en octubre de 2016, dejó a más de 200 personas rescatadas en el condado de Johnston, según reportes de noticias regionales de la época. Muchas carreteras quedaron cortadas. Florence, en septiembre de 2018, trajo lluvia durante varios días, y en Selma los bomberos rescataron a residentes de un complejo de apartamentos. Esas dos experiencias muestran que la inundación no siempre llega en un solo momento: sube, baja, vuelve a subir y deja el daño para después.
Nuestro trabajo empieza cuando el paso es seguro. El técnico mide el agua en cada cuarto, decide qué se extrae primero, instala el equipo de secado y documenta todo. Cuando la casa vuelve a un nivel normal de humedad, usted recibe el informe final con las lecturas por cuarto.
Mover lo que se pueda subir, anotar el nivel del piso y tener una ruta de salida.
Una casa que espera una inundación se prepara con unos minutos de trabajo. Suba al nivel alto los documentos, los aparatos pequeños y las cajas con objetos de valor. Revise que la puerta del garaje y la puerta de atrás tengan un sello que no deje pasar el agua tan fácilmente como antes. Tome una fotografía de cada cuarto, para tener una referencia del estado previo.
Anote también dos rutas de salida que no dependan de la misma calle. Durante un huracán, una calle puede cortarse por el agua o por los árboles caídos, y la ruta alternativa es la que le permite salir a tiempo.
Salir si el agua sube, cortar la corriente si puede hacerlo sin pisar agua y llamar a la línea.
Si el agua sube dentro de la casa y hay personas que necesitan ayuda, lo primero es salir y llamar a emergencias. No espere a que el agua pare. Si el agua no sube y la casa es segura, corte la corriente en los cuartos mojados desde el tablero, sin entrar en el agua, y llame a la línea.
Mientras espera, fotografíe el agua en cada cuarto, anote la altura en que está y no mueva los muebles grandes sin dejar constancia de su posición. Esa información le permite al técnico saber qué encontrará al llegar.
Se revisa la base, el yeso, la madera y los cimientos antes de dar el secado por terminado.
Una inundación puede dañar la estructura más allá de lo que se ve. El agua de calle puede aflojar la base de los muros, levantar el piso de madera y deformar las puertas. Después de extraer el agua, el técnico revisa esas partes y anota cualquier daño que parezca estructural.
Si el daño parece más grave que lo que se puede secar, el técnico lo dice por escrito y recomienda una revisión por un profesional de estructuras. No se debe usar un cuarto con daño estructural sin esa revisión, aunque el agua ya haya salido.
Muchas pólizas dejan fuera la inundación de superficie y piden una cobertura separada.
En general, las pólizas de vivienda no cubren el daño causado por la inundación de superficie, es decir, el agua que sube desde la calle, el río o el terreno. Algunos dueños compran una cobertura separada contra inundación. Quién cubre qué lo decide su póliza y su aseguradora, no el técnico.
Si la aseguradora niega el reclamo o paga menos de lo esperado, la queja se presenta por escrito al Departamento de Seguros de Carolina del Norte. La guía de reclamos de seguro describe cómo presentar la documentación.
No entre en agua de calle sin botas y guantes. No toque aparatos eléctricos ni enchufes mojados, y no baje a un sótano con agua sin revisar desde arriba.
Antes de entrar, se verifica que la casa no tenga cables caídos, gas o agua en contacto con enchufes. Si hay riesgo, se espera a los servicios de seguridad. La entrada se hace con botas, guantes y linterna.
Se mide la altura del agua en cada muro, se anota la fecha y la hora, y se toman lecturas de humedad en los cuartos. El lodo se clasifica para decidir qué equipo de protección usa la cuadrilla.
El agua libre se extrae con bombas y aspiradoras aptas para agua de calle. Después se limpia el piso y las superficies que tocó el lodo, porque el lodo retiene humedad aunque ya no se vea el agua.
Cada cuarto recibe el equipo que necesita. Las lecturas se repiten cada día hasta que la estructura llega al nivel normal. El retiro del material se decide con esas lecturas, no con la vista.
Se entrega un informe con las fotos, las lecturas y la lista de lo retirado. Ese informe sirve para la aseguradora y para cualquier revisión posterior.
Es la que sube durante horas y deja lodo en todas las superficies. El técnico entra cuando el acceso es seguro, y prioriza las casas con personas adentro o con agua que sigue subiendo.
Ocurre sin tormenta con nombre cuando la lluvia no se va por el drenaje. Es común en el cuadrante noreste de Selma, donde el agua se junta en cuencas cerradas antes de bajar.
Es el agua que entra por una puerta o una ventana baja y se queda en un cuarto. Suele ser poco profunda, pero empapa el material de abajo, y la medición se concentra en ese cuarto.
Cuéntenos qué está pasando y le diremos con honestidad si es un arreglo rápido y cuánto debería costar inundación por lluvia y huracán.
En Selma, el huracán Florence de septiembre de 2018 obligó a rescatar a residentes de un complejo de apartamentos.
Durante un evento de inundación, el acceso a la carretera US 301 puede restringirse, según el registro de drenaje del pueblo.
Sacamos el agua estancada de la casa lo antes posible, con un técnico local que mide hasta dónde llegó. Llamadas atendidas 24/7.
El cuadrante noreste de Selma se llena con lluvia fuerte. Medimos las casas bajas y secamos cada cuarto. Llamadas atendidas 24/7.
Medimos la humedad de la madera, el yeso y la base hasta que la casa vuelve a una lectura normal. Llamadas atendidas 24/7.
El agua de tormenta entra por el garaje y la puerta de atrás aunque la calle no se vea inundada. La medimos y la sacamos. Llamadas 24/7.
¿No sabe si lo cubrimos? Consulte su código postal.
En octubre de 2016 el huracán Matthew dejó a más de 200 personas rescatadas en el condado de Johnston.
En Selma el cuadrante noreste se inunda con lluvia fuerte aunque no haya una tormenta con nombre.
Un reclamo por daños de agua depende de la póliza, de la causa del agua y de la documentación que usted pueda mostrar.
La temporada de huracanes del Atlántico dura varios meses y el Centro Nacional de Huracanes la sigue cada año.
Según reportes de noticias regionales de la época, más de 200 personas en el condado de Johnston en octubre de 2016.
Cuando el acceso es seguro. Las casas con personas adentro o con agua que sigue subiendo tienen prioridad.
Depende de su póliza. Muchas pólizas no cubren la inundación de superficie, y esa cobertura se compra por separado.